TORTURADA…
a tener que verte a diario, a observar tus ojos y tu
sonrisa, a escucharte y verte mover los labios, obligada a solo verte sin tener
la oportunidad de tenerte, de explicarte lo que siento, lo que me imagino
mientras hablas y te pienso…
Torturándome lentamente a mí misma mientras en mi
mente descubría en tu cuerpo rincones que ni siquiera tú conocías, cuantas
veces soñé con tus labios y tu perfume sobre mi ropa, y en cuantas innumerables
veces te imagine enseñándome los placeres de la vida y otras cosas, imagine en
más de una ocasión tu torso desnudo y el calor de tus manos sobre mi cuerpo,
anhele tanto el día en que fueras mío que creerlo me era imposible, ahora que
me doy cuenta de que guardo en mi memoria el más pequeño detalle de ti, y que
recuerdo vívidamente tus labios tan suaves, o tus mejillas que se tornan rosadas
al verme, tus manos tan delgadas y firmes o bien cada peca de tu piel…
Puedo comprender que son reales, comprendo que logré
hacer lo que para mi imaginación era imposible, que pude pasar sobre mis
prejuicios y el pánico que me provocaba mirarte y sonreír, que logre tener la
fuerza y osadía necesarias para que al fin fueses para mí, atreverme a pasar
sobre todo lo que me separaba de ti, sobre todo lo que creía que no podía y
creí muchas veces imposible para mi… Me torturaba mientras te imaginaba, ahora
entiendo que no fue un sueño… Eras real, dejaste de ser el sueño inalcanzable
que no me dejaba soñar…
No hay comentarios:
Publicar un comentario